domingo, 17 de noviembre de 2013

La Presencia de Dios. Génesis 46 - 47

Todos los lugares y las personas somos iguales lo único que determina y marca la diferencia es la presencia de Dios.
José era igual que cualquiera de los demás esclavos con los que él vivía pero a la vez había algo que lo distinguía. 39: 1-2 “Llevado, pues, José a Egipto, Potifar oficial de Faraón, capitán de la guardia, varón egipcio, lo compró de los ismaelitas que lo habían llevado allá.  39:2 Mas Jehová estaba con José, y fue varón próspero; y estaba en la casa de su amo el egipcio.
José era igual a cualquiera de los presos que estaban con él en la prisión, pero igual que en la casa de potifar Jehová estaba con él. V 20-21 “Y tomó su amo a José, y lo puso en la cárcel, donde estaban los presos del rey, y estuvo allí en la cárcel.  39:21 Pero Jehová estaba con José y le extendió su misericordia, y le dio gracia en los ojos del jefe de la cárcel
Cuando Dios está con nosotros el no cambia las circunstancias que estamos viviendo pero si cambia las condiciones. José seguía siendo esclavo o preso pero las condiciones eran diferentes. El tenia gracia delante de los demás y por lo tanto el trato para con él era diferente era el mejor. V 21 “Pero Jehová estaba con José y le extendió su misericordia, y le dio gracia en los ojos del jefe de la cárcel
Cuando llegamos a los pies de Cristo posiblemente las circunstancias en las que vivimos siguen siendo las mismas. Sigue enfermo, con deudas o tal vez con problemas familiares; lo que cambia es la condición en que vivimos. Jesucristo nos da paz aún en medio de la tormenta. Mientras llega la solución a nuestros problemas Cristo nos hace vivir con gozo.
La presencia de Dios en la vida de José era lo que lo hacía vivir en prosperidad es decir podía vivir muy bien en las circunstancias que lo rodeaban. V 22 “Y el jefe de la cárcel entregó en mano de José el cuidado de todos los presos que había en aquella prisión; todo lo que se hacía allí, él lo hacía.
Ser rico es tan solo tener abundancia de dinero, hay muchos que el dinero les sobra pero no son felices; ser prospero es poder vivir bien con lo que tenga con mucho o con poco dinero.
La presencia de Dios no la atrajo la casa de potifar ni la edificación de la cárcel. La presencia de Dios estaba en José.

La presencia de Dios en la vida de Jacob es lo que lo haría prosperar en Egipto, una cosa es descender a Egipto por su propia cuanta y otra muy diferente es descender con la autorización y el respaldo de Dios. Génesis 46: 3-4 “Y dijo: Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas de descender a Egipto, porque allí yo haré de ti una gran nación. 
46:4 Yo descenderé contigo a Egipto, y yo también te haré volver; y la mano de José cerrará tus ojos
La presencia de Dios no depende de lo grande del templo, de la bodega o del garaje en el que se hace el culto. La presencia de Dios desciende por la Adoración y la alabanza de la gente que asiste a cualquiera de estos lugares.  2 Crónicas 5: 13- 14 “Cuando sonaban, pues, las trompetas, y cantaban todos a una, para alabar y dar gracias a Jehová: y a medida que alzaban la voz con trompetas y címbalos y otros instrumentos de música, y alababan a Jehová, diciendo: Porque él es bueno, porque su misericordia es para siempre: entonces la casa se llenó de una nube, la casa de Jehová.  5:14 Y no podían los sacerdotes estar allí para ministrar, por causa de la nube; porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Dios.
Jehová mora en medio de la alabanza de su pueblo. Es decir cuando Jehová es el motivo para nosotros congregarnos podemos sentirlo y disfrutar de él. Salmo 22: 3 “Pero tú eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel.
Moisés no quería salir si Jehová no iba con él. Moisés sabía que era la presencia de Dios lo que lo protegería en su camino. Éxodo 33: 15 “Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.
Solo la presencia de Dios en nuestra vida es lo que nos da descanso. V 14 “Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso.

Dios da oportunidades a todo el mundo pero solo las pueden aprovechar los que están preparados, es necesario esforzarnos por ser cada día mejores Dios quiere que seamos hombres y mujeres idóneos podemos aprender a través de las instituciones o a través de nuestras propias experiencias o vivencias. Génesis 47: 6 “La tierra de Egipto delante de ti está; en lo mejor de la tierra haz habitar a tu padre y a tus hermanos; habiten en la tierra de Gosén; y si entiendes que hay entre ellos hombres capaces, ponlos por mayorales del ganado mío.
Para que la presencia de Dios se manifieste lo único que se necesita es que al menos dos personas se reúnan con el propósito de adorarlo y cumplir sus preceptos. La presencia de Dios no depende de denominaciones. La iglesia de Jesucristo no puede estar conformada por alcohólicos, idolatras, o fornicarios. Mateo 18: 20 “Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

Solo la presencia de Dios en la vida de una persona es lo que hace maravillas, Jesucristo podrá cambiar nuestra forma de vivir solo el día en que el more en nuestro corazón. Permitamos que él nos purifique, el quiere hacer de ti y de mi un palacio donde poder vivir; el no mora en cualquier pocilga.



Contribuye con nuestro ministerio. Con tu ofrenda podemos llegar a más personas con el evangelio de Jesucristo: contactanos